La disfunción sexual y el estrés

¿Has estado bajo un período prolongado de estrés? ¿Ha disminuido tu deseo sexual? ¿El estrés puede afectar a los niveles hormonales? ¿Qué puedo hacer para contrarrestar el estrés y mejorar el deseo sexual?

La disfunción sexual y el estrés

Una disminución del interés en el sexo es uno de los muchos síntomas que pueden desarrollarse como resultado del aumento de la tensión psicológica y los estudios muestran que una disminución del deseo sexual es una queja común en personas que tienen trabajos estresantes y trabajan muchas horas. Afortunadamente, la adopción de medidas para controlar el estrés puede ayudar a recuperar algo de tu energía sexual perdida.

El manejo del estrés es una práctica muy individual y cada persona debe elegir las técnicas de control de estrés que funcionan mejor para ellas. Sin embargo, los métodos de control de estrés que más a menudo se utilizan incluyen una combinación de ejercicio, técnicas de relajación (respiración profunda o ejercicios de meditación), la adhesión a un ciclo de sueño regular y una nutrición adecuada. El ejercicio libera endorfinas, que son hormonas naturales que combaten el estrés del cuerpo, por lo que cualquier tipo de ejercicio físico es una buena medida de control de estrés. En cuanto a las técnicas de relajación, hay literalmente cientos de programas de relajación y meditación que se pueden aprender por tu cuenta o bajo la dirección de un profesor o un médico.

Una trampa a evitar es el "autotratamiento" del estrés que te puede llevar a comportamientos contraproducentes. Los estudios demuestran que las personas con estrés son más propensas a practicar comportamientos no saludables ( como el consumo excesivo de alcohol, comer en exceso y fumar cigarrillos ). Estos mecanismos de afrontamiento poco saludables también pueden tener un efecto negativo en tu bienestar general, por lo que puede contribuir a la disminución en tu deseo sexual.