Remedios caseros para la dispareunia

La dispareunia tiene múltiples causas: infección vaginal, falta de lubricación debido a la menopausia, músculo vaginal apretado debido al estrés, infecciones pélvicas, endometriosis, etc. La dispareunia puede y se debe ser tratada para evitar problemas a largo plazo con una pareja, por lo que el seguimiento con un médico es importante.

Remedios caseros para la dispareunia

La razón podría ser fisiológica, psicológica o ambas cosas a la vez.

Tanto tu pareja como tú misma podéis reducir al mínimo el dolor, con algunos cambios en vuestra rutina sexual:

Cambio de posturas

Si experimentas dolor agudo durante la penetración, el pene puede ser que esté tocando el cuello del útero o los músculos del suelo pélvico, causando a su paso, dolor o calambres. Cambiar de postura puede ayudar. Puedes probar de estar encima de tu pareja durante el acto sexual. Las mujeres suelen tener más control en esta posición, por lo que puedes ser capaz de regular la penetración a una profundidad que te sientas bien.

Comunicación

Habla acerca de lo que te gusta y lo que no te gusta en la cama. Si necesitas que tu pareja vaya más despacio, dilo sin problemas.

No os apresuréis

Unos preliminares más largos pueden ayudarte a estimular tu lubricación natural. Y es posible reducir el dolor al retrasar la penetración hasta que te sientas totalmente excitada.

Utiliza lubricantes

Un lubricante íntimo puede hacer que el sexo sea más cómodo. Lee cuidadosamente las etiquetas o pregunta a tu médico que te recomiende un producto que sea bueno para ti. Algunos lubricantes contienen glicerina que puede promover a las infecciones por hongos.

Otro tipo de sexo

Hasta que la penetración vaginal se vuelva menos dolorosa y molesta, tu pareja y tú podríais encontrar otras opciones para estar más cómodos, que os haga sentir más plenos, una forma divertida de separaros de vuestra rutina regular. Un masaje sensual, besos y la masturbación mutua, todas pueden ser buenas alternativas a las relaciones sexuales.

Remedios naturales para la dispareunia

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel, que trabajan el pubococcígeo (PC), es decir, los músculos que rodean la vagina pueden ayudarte. Haciendo los ejercicios de Kegel puedes aprender a controlar y relajar los músculos del PC.

Antes de que puedas hacer una sola los ejercicios de Kegel, debes aprender a contraer los músculos correctos. Imagina que estás orinando y tratas de parar el flujo de orina. Los músculos que usas para hacer esto son los músculos PC.

Contrae los músculos PC lentamente durante tres segundos. Mantenlos apretados durante tres segundos y luego relájalos por completo durante tres segundos. Repite esto 20 veces varias veces al día. Aumenta progresivamente la longitud de las repeticiones hasta que puedas hacer ciclos de 10 segundos de ejercicios de Kegel.

Ejercicios de Kegel con inserción

Una vez que puedas hacer fácilmente los ejercicios de Kegel, puedes tratar de hacerlos con el dedo en el interior de tu vagina. Comienza con un dedo introducido a mitad de camino. Aumenta la cantidad de inserción y el número de dedos después de que te sientas cómoda.

Ejercicios de Kegel graduales

Imagina una línea desde tu vagina hasta tu ombligo. Contrae lentamente los músculos a lo largo de la línea, a partir de la parte inferior y subiendo hasta el ombligo. Hazlo lo más lenta y minuciosamente que puedas. Una vez que hayas llegado a la meta, mantenlos apretados durante varios segundos antes de relajar lentamente los músculos de la parte superior a la parte inferior.